Publicidad:
Terra
La Coctelera

El Baile de las Hadas...

Esta historia que os relato sucedió hace muchos muchos años... en un Castillo lejano rodeado por inmensos bosques verdes y por un lago cristalino. Dicen que el bosque que rodeaba al Castillo era mágico... los caballeros que habían acudido a él a cazar habían visto allí seres extraños...Se cuenta que un caballero, llamado Ramusel, vio un día a una extraña dama, pensó que era un Hada, pues le habían hablado de ellas desde pequeño en los cuentos, así es que se acercó a la dama y trató de acariciarla...
Pero aquella mañana en que el valiente caballero intentó acariciar a la diminuta hada, ocurrió algo inesperado...Mientras el joven proseguía con su aventura en los bosques... En el palacio se hacía un gran barullo: El rey Federic, padre del
joven, yacía en la cama víctima de un infarto, su pobre corazón estaba muy débil pues el rey ya tenía alta edad y todo esfuerzo peligraba en si...La esposa del rey, que no se separaba de él ni un solo momento, angustiada por su marido, al que tanto quería, mandó llamar a la guardia para que ésta buscase al joven príncipe por donde se encontrase y le trajese a palacio de inmediato...
El joven Ramusel, que había partido aquella mañana temprano en busca de una cura para la enfermedad de su padre, pues aunque anciano ya, siempre había sido un hombre fuerte, y de un tiempo a esta parte había empeorado considerablemente su estado de salud, olvidó por completo su secreta misión al toparse con aquel pequeño ser que, como surgido de la nada, revoloteaba recolectando flores para hacerse una corona...Se acercó con sigilo, lentamente, evitando ser escuchado, para ver más de cerca al Hada que ajena a su presencia, o al menos
eso pensó él, tarareaba una animada canción, pero pisó una rama seca que se encontraba caída en el suelo, y aquello llamó la atención del Hada, que lejos de asustarse, rió con suavidad, enamorando al príncipe del cálido y musical sonido de sus
carcajadas...¿ Dónde vais, príncipe Ramusel, a estas horas de la mañana? -preguntó el Hada.
El joven no pudo por menos que sonrojarse, y entre balbuceos y palabras entrecortadas respondió:
- Al escuchar vuestro cantar olvidé por completo a dónde me dirigía, mi señora.- Pues sabed que la vuestra es una misión de gran importancia, milord. Pues la vida de vuestro anciano padre se encuentra en su peor momento, y de vos depende que la llama de su fuerza no se apague esta misma noche -le dijo el Hada al joven Ramusel.
El hombre miró al hada con la vergüenza aflorando a su rostro...- Quiero ayudar a mi padre... mas mis ojos no pueden dejar de mirar los vuestros... temo que si me marchara ahora, jamás os
volvería a ver -dijo el joven príncipe al Hada.El Hada sonrió una vez más y le dijo que el camino de un hombre se labra en el corazón. Confundido por estas palabras, el príncipe consiguió mirar a otro lado y le preguntó al Hada:
- ¿Sabéis vos dónde puedo encontrar la cura al mal que acecha a mi padre?.El Hada le respondió:- Príncipe, eso es algo que sólo vos debéis encontrar.Y el caballero partió, dejando parte de su vida en aquel lugar... Buscó por todos los rincones del bosque, una cura al mal de su padre, mas sólo el rostro del Hada se asomaba claro al corazón.
En cuanto el Hada lo vio adivinó que no había encontrado lo que buscaba y le dijo:- Príncipe, debéis sacar mi rostro de vuestro corazón para encontrar el remedio que buscáis y cuando lo llevéis a vuestro padre volved y vuestro corazón os llevará hasta mi, no dudéis de él... yo os estaré esperando...El Príncipe se internó de nuevo en el bosque, en esta ocasión pensando sólo en encontrar el remedio al mal de su padre el rey...Una pequeña mariposa con alas transparentes se posó en su brazo y con un leve aleteo le señaló un camino angosto en el que crecían unas extrañas hierbas que él nunca había visto, y siguiendo el instinto de su corazón cortó unas cuantas y corriendo las llevó al Castillo...
El rey mejoró a los días siguientes... alegrando a su reino de la buena nueva, el príncipe se alegró de corazón... pero sólo la mitad de él, porque la otra mitad estaba centrada sólo en esa pequeña dama que se lo robó...Pero el muchacho al volver al bosque, contento porque iba a ser feliz del todo, se encontró con un pequeño claro en el lugar donde debía regresar con el Hada... un claro en el que pequeñas
luciérnagas resplandecían a la luz del ocaso... sólo escuchó una voz... casi un susurro... irreconocible el lugar de donde provenía:
- "Las Hadas no estamos hechas para amar... pero entonces... ¿por qué me duele tanto el corazón?..."
El pobre muchacho se quedó arrodillado en el claro... con lágrimas que corrían por sus mejillas...
Respondió al susurro del viento... mas otra voz le respondió... pero... mas que una voz... parecía... una risa inocente...- "Nunca... te olvidaré... por favor... no lo hagas tú..."
Ramusel volvió al reino muy triste... su amada hadita no podía amarlo... Pero él estaba loco por ella. Pasaron los días y el joven príncipe no se animaba con nada. Sus padres, el Rey y la Reina estaban muy preocupados por él, ya no sabían qué hacer, le habían ofrecido fiestas, bailes, paseos a caballo... Pero nada... Él no se animaba, sólo deseaba permanecer en la Torre del Castillo mirando el paisaje del bosque... Quizás pensaba que algún día aparecería su amada hadita y podría abrazarla al fin y besarla en sus tan soñados labios. Fue así como el Rey pensó:
- Esposa mía, creo que nuestro hijo necesita una esposa, tenemos que hacer algo.
¡Ya lo tengo! haremos un baile para comprometer a nuestro hijo con alguna bella dama, a ver si alguna le gusta. El Rey respondió:
- Enviaré una misiva a cada uno de los reinos colindantes para que acudan todas las damas solteras y casaderas.
La Reina sonrió ante la buena idea y corrieron ambos a organizarlo todo...
Todo estaba listo, la fiesta era conversación de todos los que allí vivían... niños, ancianos, pero donde más hizo mella dicha noticia fue en una pequeña casa, de piedra, donde vivían La Duquesa D'Lord e hijas. Casilda y Flor que así se llamaban las hijas estaban entusiasmadísimas con dicho acontecimiento, pasaban cada minuto peleándose y preguntándose:- ¿Quién es la mas bella de nosotras?... Pero nunca se ponían de acuerdo, eran muy inmaduras y siempre acababan si no era peleándose, tirándose de los cabellos, era como la última vez, cuando Flor le tiró a su querida hermana nada mas y nada menos que ¡el orinal en su cabeza!...
Mientras... En los aposentos de la Duquesa., ajena a todos estos desplantes poco corteses como ella solía decir por sus hijas, ella
tramaba algo... Un plan para que una de sus hijas se convirtiera en esposa del príncipe y así no tener nunca que pagar los dichosos impuestos, pues esta familia no era adinerada ni mucho menos, sólo de prestigio tenían sus apellidos porque sus enseres todos los tenían empeñados. Pasase el tiempo y la fecha crucial para el destino de nuestro rotagonista se acercaba...
La fiesta llegó y el joven príncipe fue obligado a asistir... La Duquesa había acudido a una bruja a quien le había pedido realizara un hechizo que hiciera caer al caballero en las redes de una de sus hijas, la bruja lo realizó sobre las dos mujeres, haciendo efecto tan sólo a la mujer que en la realidad gustara más al príncipe...Quiso la suerte que fuera Casilda la que le engatusó...
El joven quedó prendido de su presunta belleza y se acercó presto hacia ella... Sin mediar palabra la besó y pronto se concretó la boda. Tan ciego estaba a los manejos a los que había sido sometido que prometió a la Duquesa tierras y dinero...El día de la boda el príncipe creía estar viviendo un sueño, mientras se encaminaba al altar unas palabras comenzaron a brotar en su mente: "El camino de un hombre se labra en el corazón"... Miró extrañado a Casilda, ¿Dónde había oído esas palabras?, aquella joven le atraía, pero algo no estaba bien. Recordaba la voz que había pronunciado esas palabras, mas no su rostro... Cuando el padre preguntó si ella quería desposarse, el "Sí, quiero" sonó chillón y horrendamente feo y en cuestión de segundos el hechizo se rompió y el príncipe pudo ver a la mujer con la que había estado a punto de casarse, sólo oía esas palabras en su mente y decidió seguirlas, corrió por el pasillo y desoyendo los gritos de sus padres y los murmullos de los asistentes, montó a caballo y se dirigió sin saberlo al bosque encantado...
El príncipe no encontraba al Hada, la buscó desesperadamente pero nada...Así pues no tuvo mas remedio que regresar muy angustiado al Castillo, pero... ¡¿Cuál fue su sorpresa?!, que al llegar a la escalinata de Palacio...Una bella damisela subía a punto de entrar por las puertas. Él quedó prendado por su belleza y el haz de luz que la envolvía... El príncipe sacudió su cabeza pensando que tal vez era otro embrujo...
La dama se volvió ante la voz y sonrió con dulzura, el príncipe quedó mudo ante la magia que envolvía a la bella dama:
- ¿Quién... quién sois vos? -consiguió pronunciar Ramusel.
- Soy una dama que viene al Baile del Príncipe -respondió ella.
A Ramusel le pareció la voz más preciosa del mundo... Fue entonces cuando él le ofreció su brazo diciendo:
-Pues si buscáis al príncipe... ese soy yo.La dama tomó el brazo de Ramusel sonriendo amablemente mientras ambos penetraron en el Castillo. De repente el Rey y la Reina se quedaron maravillados ante la extraordinaria aparición, todo el mundo cuchicheaba, y Ramusel dijo:
- Padre... que se reanude al Baile.
El Rey sonrió a su esposa mientras indicaba a los músicos que tocasen el Vals, Ramusel inclinó su rostro ofreciendo su mano a la dama la cual sonrió mientras aceptaba el Baile. Ambos bailaron y bailaron hasta el amanecer... El príncipe sentía que su corazón comenzaba a pertenecer a aquella misteriosa doncella... Hasta que de repente se paró en seco: ¡No podía ser!... Él había entregado ya su corazón alEl príncipe se sintió bloqueado, creía morir, así pues corrió hasta el cristalino lago... El Rey trató de seguirlo, pero la Reina lo detuvo al observar que la dama siguió a su hijo. Así pues la dama se acercó por detrás a Ramusel, el príncipe lloraba amargamente, su corazón de debatía en dos... Hada...Fue así como ella tocó el hombro de Ramusel...
El abrió los ojos observando el reflejo de ambos sobre las cristalinas aguas bañadas por la luz de la luna... y vio maravillado cómo la misteriosa dama se transformaba en la dulce Hada que él siempre había amado... Ramusel no daba crédito a sus ojos... Se volvió y descubrió que era real... Ambos se sonrieron y abrazaron y el Hada dijo a Ramusel:
- ¿Era esto lo que vuestro corazón anhelaba?.
El joven príncipe le respondió con un pasional beso en los labios...

* FIN *

***Se cuenta que el Hada y el joven príncipe vivieron felices y cada año, por la misma fecha de aquella luna, celebraban un baile...
el Baile de las Hadas...***

Clasificaciones de las Hadas...

Bueno existen hadas de todas clases para cada persona y para cada lugar hay una hada... mas adelante les dire cuales son algunas de ellas pero saven no les podre mencionar todas porque son tantas...

Hada del aire
Hada de la tierra
Hada de la oscuridad
Hada de la luz
Hada de fuego
Hada del bosque
Hada de las tinieblas
Hada del mar
Hada de la luna

El Principe y la Elfa...

Hace muchos años... en un reino lejano... reinaban un rey y una reina, el pueblo estaba contento
con la monarquía de sus reyes, no les faltaba de nada
hasta que el rey y la reina tuvieron un hijo, este hijo sería el sucesor de la corona... pero tenía un espíritu maligno... desde pequeño hacía travesuras fuera de lo normal... como prender fuego a las túnicas de los monjes... como jugar con las flechas de los arcos y clavárselas a los conejitos y a los perros del pueblo. El niño insultaba y faltaba el respeto a sus padres continuamente... al pueblo no le gustaba el rumbo que el chico iba tomando al crecer... se rumoreaba que cuando salía... ya con sus 17 años... violaba y sometía a las damas de la corte a escondidas... era algo que iba creciendo dentro de él... y cada vez era algo mayor lo que se adueñaba de su alma... el Rey murió ... y llegó el momento que todos temían... la Reina pensó que había que hacer algo... algo para que su hijo cambiase de forma de pensar... así que pensó en viajar hasta un reino cercano para visitar a la Gran Hechicera... tal vez ella podría ayudarla con algún conjuro... pero el camino hasta allí no era fácil era arduo y angosto y muchas aventuras le acaecerían .... En una de esas aventuras, riesgos y malos caminos que vieron mientras iban en busca de la hechicera,ese joven aspirante a rey de mal corazón y alma oscura
fue a parar a un a aldea poblada por irreducibles elfos,y decidió ir a explorar los terrenos. Vio entre los árboles a una blanca elfa, brillante como la luna y delicada como el cristal, el joven sintió que algo extraño le sucedía,jamás había sentido nada igual al mirar a los ojos de nadie, la elfa se asustó y salió corriendo pero el joven la siguió, la persiguió y dio con ella, cogiéndola fuerte,atándola como a tantas damas, pero no pudo hacer nada malo hacia ella, algo se lo impedía. Bien, pues ese joven se había enamorado de una elfa a la que todo el poblado admiraba por su sabiduría y dulzura. El joven cuando partió del poblado no podía olvidarla, es mas, no pensó en nada más durante un largo tramo de su camino... Nuestro joven héroe estaba proundamente enamorado...Por el camino no dejaba de pensar en la beldad recientemente conocida, pero había algo más en ella que captaba su atención, no era simplemente la dama más hermosa que jamás había visto, más aún que la mismísima Reina, no, también era una persona en la que había una profunda sabiduría. Sus conocimientos sobre la raza élfica eran escasos, por lo que decidió poner rumbo a Cregan, donde se decía que vivían los mas sabios de los sabios, allí estaban las torres celestiales, dieciséis en total, cuatro veces cuatro, un número afín a los vientos de azhyr... Por el camino oyó pasos detrás de él y tuvo una sensación de peligro, se giró mas no vio nada, entonces el ruido vino del frente mas al volver a mirar vio el camino desierto... esto picó la curiosidad del muchacho pero decidió proseguir su camino. Llegó a una encrucijada por la que no sabía seguir y de repente todo se oscureció... despertó en una caverna, pero no una desagradable, era casi lujosa, estaba atado y amordazado y ante él habían dos personas muy altas y esbeltas, se movió ligeramente y esto captó la atención de las figuras que se le acercaron, eran dos hombres de fiera belleza y su corazón dio un vuelco al ver las afiladas espadas que pendían de sus hermosos cinturones, ellos lo miraron como se miraría el excremento de un caballo y esto casi lo hace desmayarse... de repente toda la caverna se iluminó... como por arte de magia aparecieron mas de esas personas, una especialmente arrogante hizo un gesto y los guardias se llevaron al joven de malos modos. Éste era mas esbelto y bello que los demás, pero tenía una mueca permanente como de asco ante la presencia de nuestro valiente... El joven, que tras años de ejercer sus travesuras a toda hora, era de músculos desarrollados e ingenio despierto, se zafó de los guardias como pudo, y echó a correr hacia ninguna parte... La caverna era tortuosa y cada vez más estrecha, y nuestro protagonista trataba de avanzar por el lugar lo más veloz posible seguido por los guardias, halló una salida hacia el exterior, un boquete sobre el cercano y bajo techo, por el que escalando con habilidad, salió...El joven, de nombre Edwynel, corrió por el terreno pedregoso del exterior, como si le fuese la vida en ello, pues en realidad sí le iba, y cuando sus dos perseguidores dejaron de seguirle, extenuados, él aminoró el ritmo... Cuál fue su sorpresa al encontrarse a la bella elfa, con la que todas las noches él había soñado, cuando ya creía que iba a desmayarse bajo la inclemente mirada del fiero Sol, Edwynel le dedicó una mirada tierna, casi cariñosa, como si hubiese visto el rostro de un ángel en mitad del infierno, ella se acercó a él y se dispuso a hablarle... Pero cuando iba a dirigirle la palabra cayó desmayado por el agotamiento, despertó horas después, bajo una manta de musgo, a su lado la elfa le miraba de forma extraña:-Espero que estéis mejor -le dijo. -Si... gracias -contestó de forma rápida Edwynel y volvió a caer dormido sumiéndose en una pesadilla... su madre le llamaba mientras él despedazaba a una joven... la Reina gritaba y él sólo seguía hiriéndola, movido por el odio que tenía en su interior, por el mal que le invadía... cuando miró a la joven que estaba asesinando... se dio cuenta que era su elfa... Edwynel despertó... asustado, temeroso... ¿Qué había sido eso?... tenía el miedo en la mirada y temiendo que fuera verdad buscó a la elfa con los ojos, a su lado había un lago... y allí la vio... se estaba bañando bajo la luna de medianoche y el brillo del astro lunar hacía todavía más radiante su belleza... Abribrió los ojos horrorizado, ¡no podía permitir que dañasen a su doncella! gritó y gritó, corrió hacia ella, pero ningún sonido manaba de su garganta y sus piernas avanzaban lentas por el agua, cuando finalmente llegó hasta ella sus perseguidores se adentraban en las aguas... ¿Qué podía hacer?... desesperado zarandeó a la muchacha, una sensación tibia le corrió al contacto con aquella piel de plata... la elfa se giró y alzó la mirada a los cazadores, ¡cuál sino fue la sorpresa del príncipe cuando se limitó a mirarle a él con compasión!... Sucia compasión, ¿Cómo podía soportarlo?... fue entonces cuando ella le habló con voz firme y gélida: -Acompáñame -dijo, y avanzó hacia ellos sin esperar siquiera que él la siguiera..Pero él lo hizo, la siguió con un lastimoso trote totalmente confuso, al fin se mostró reluciente a luz de la luna y los perseguidores inclinaron la cabeza, como obedeciendo a un amo... ¿Acaso lo era ella?... Edwynel comenzó a marearse y a sentir náuseas, a una orden del grácil brazo de ella, los hombres lo apresaron, y lo hincaron de rodillas frente a la dama como si fuese un traidor, la confusión lo había paralizado y sólo podía mirar a la elfa, perplejo. Los hombres a las órdenes de la elfa, llevaron al muchacho a su guarida y allí lo mantuvieron preso, fueron algunas horas... después, cuando la elfa fue a verle a su celda y mantuvieron una conversación, sobre la que la elfa se interesaba por la identidad del muchacho, éste le contó cómo había sido su vida de pequeño, y por qué ahora estaba viajando, pero la elfa lo miró mal en el momento que Edwynel dijo que tenía algo de maldad dentro y después de tantas preguntas el muchacho confesó que a pesar de tanta maldad que cabía en su interior, había una luz que brillaba, esa luz era la de un corazón que palpitaba por aquella elfa...La elfa le dedicó algunas sonrisas, y finalmente le dejó en libertad diciéndole que sólo mandó apresarle porque tenía muchas ganas de conocerle, ya que ella, al verle, sintió también algo parecido, entonces el muchacho decidió regresar de nuevo a su hogar, al reino, pero no quería dejar de ver a la elfa... ella le dijo que si tenía que ir que fuera, que ella le acompañaría, porque a pesar de esa maldad, ella podría conseguir que su oscuridad se tornara luz, entonces emprendieron los dos juntos un viaje, ahora al hogar del muchacho como destino. Al llegar vieron que había unas revueltas, alguien quería hacerse con el trono, alguien ajeno al reino, entonces se adentraron, pero no pasaron desapercibidos entre la muchedumbre que allí se apelotonaba, enseguida reconocieron al muchacho, y no lo miraban bien precisamente, pero todo el mundo quedó impresionado al ver que una luz le acompañaba. Entonces fue cuando se mostró un caballero de negra armadura con un gran mandoble en la mano, exigiendo que se fuera del reino, que ese ya no era su hogar... pero el muchacho no quería, porque, aunque supiera que mucho no lo querían allí, sentía que debía proteger su hogar, y con él a su gente. Un nuevo sentimiento brotó en su interior, no se reconocía a si mismo, pero empezó a sentir el amor hacia los suyos, quizá fuera la influencia de la elfa, el muchacho pudo ver en los ojos del caballero de la armadura negra una maldad superior a la que él había estado sometido...
Entonces el muchacho le dijo al caballero que no con maldad se puede reinar, sino con amor al pueblo y a los suyos, el caballero comenzó a reír y nadie de allí reconocía a Edwynel, pero podía verse que el amor le hizo cambiar de parecer en poco tiempo. Fue entonces cuando el caballero intentó echarlo por la fuerza pero el muchacho opuso resistencia y enseguida el caballero se vio obligado a usar su mandoble, pero Edwynel intentó esquivarlo y todo el pueblo, decidido, se echó encima de este caballero oscuro haciendo que se escapara con el rabo entre las piernas. Ahora bien, el muchacho volvió a ver a su madre y su primera reacción fue abrazarla y pedirle perdón por el mal que había hecho... de allí a unos meses se produjo la boda real, el príncipe Edwynel se casaría con la elfa, a la celebración asistió todo el reino, hubo gran banquete y ese día fue el mas feliz de la vida de la pareja y el muchacho se convirtió en Rey y la elfa en Reina...Reinando sobre un pueblo y dándole todo el amor que les era posible dar y vivieron felices hasta el fin de sus días...
FIN!!!