Hace muchos años... en un reino lejano... reinaban un rey y una reina, el pueblo estaba contento
con la monarquía de sus reyes, no les faltaba de nada
hasta que el rey y la reina tuvieron un hijo, este hijo sería el sucesor de la corona... pero tenía un espíritu maligno... desde pequeño hacía travesuras fuera de lo normal... como prender fuego a las túnicas de los monjes... como jugar con las flechas de los arcos y clavárselas a los conejitos y a los perros del pueblo. El niño insultaba y faltaba el respeto a sus padres continuamente... al pueblo no le gustaba el rumbo que el chico iba tomando al crecer... se rumoreaba que cuando salía... ya con sus 17 años... violaba y sometía a las damas de la corte a escondidas... era algo que iba creciendo dentro de él... y cada vez era algo mayor lo que se adueñaba de su alma... el Rey murió ... y llegó el momento que todos temían... la Reina pensó que había que hacer algo... algo para que su hijo cambiase de forma de pensar... así que pensó en viajar hasta un reino cercano para visitar a la Gran Hechicera... tal vez ella podría ayudarla con algún conjuro... pero el camino hasta allí no era fácil era arduo y angosto y muchas aventuras le acaecerían .... En una de esas aventuras, riesgos y malos caminos que vieron mientras iban en busca de la hechicera,ese joven aspirante a rey de mal corazón y alma oscura
fue a parar a un a aldea poblada por irreducibles elfos,y decidió ir a explorar los terrenos. Vio entre los árboles a una blanca elfa, brillante como la luna y delicada como el cristal, el joven sintió que algo extraño le sucedía,jamás había sentido nada igual al mirar a los ojos de nadie, la elfa se asustó y salió corriendo pero el joven la siguió, la persiguió y dio con ella, cogiéndola fuerte,atándola como a tantas damas, pero no pudo hacer nada malo hacia ella, algo se lo impedía. Bien, pues ese joven se había enamorado de una elfa a la que todo el poblado admiraba por su sabiduría y dulzura. El joven cuando partió del poblado no podía olvidarla, es mas, no pensó en nada más durante un largo tramo de su camino... Nuestro joven héroe estaba proundamente enamorado...Por el camino no dejaba de pensar en la beldad recientemente conocida, pero había algo más en ella que captaba su atención, no era simplemente la dama más hermosa que jamás había visto, más aún que la mismísima Reina, no, también era una persona en la que había una profunda sabiduría. Sus conocimientos sobre la raza élfica eran escasos, por lo que decidió poner rumbo a Cregan, donde se decía que vivían los mas sabios de los sabios, allí estaban las torres celestiales, dieciséis en total, cuatro veces cuatro, un número afín a los vientos de azhyr... Por el camino oyó pasos detrás de él y tuvo una sensación de peligro, se giró mas no vio nada, entonces el ruido vino del frente mas al volver a mirar vio el camino desierto... esto picó la curiosidad del muchacho pero decidió proseguir su camino. Llegó a una encrucijada por la que no sabía seguir y de repente todo se oscureció... despertó en una caverna, pero no una desagradable, era casi lujosa, estaba atado y amordazado y ante él habían dos personas muy altas y esbeltas, se movió ligeramente y esto captó la atención de las figuras que se le acercaron, eran dos hombres de fiera belleza y su corazón dio un vuelco al ver las afiladas espadas que pendían de sus hermosos cinturones, ellos lo miraron como se miraría el excremento de un caballo y esto casi lo hace desmayarse... de repente toda la caverna se iluminó... como por arte de magia aparecieron mas de esas personas, una especialmente arrogante hizo un gesto y los guardias se llevaron al joven de malos modos. Éste era mas esbelto y bello que los demás, pero tenía una mueca permanente como de asco ante la presencia de nuestro valiente... El joven, que tras años de ejercer sus travesuras a toda hora, era de músculos desarrollados e ingenio despierto, se zafó de los guardias como pudo, y echó a correr hacia ninguna parte... La caverna era tortuosa y cada vez más estrecha, y nuestro protagonista trataba de avanzar por el lugar lo más veloz posible seguido por los guardias, halló una salida hacia el exterior, un boquete sobre el cercano y bajo techo, por el que escalando con habilidad, salió...El joven, de nombre Edwynel, corrió por el terreno pedregoso del exterior, como si le fuese la vida en ello, pues en realidad sí le iba, y cuando sus dos perseguidores dejaron de seguirle, extenuados, él aminoró el ritmo... Cuál fue su sorpresa al encontrarse a la bella elfa, con la que todas las noches él había soñado, cuando ya creía que iba a desmayarse bajo la inclemente mirada del fiero Sol, Edwynel le dedicó una mirada tierna, casi cariñosa, como si hubiese visto el rostro de un ángel en mitad del infierno, ella se acercó a él y se dispuso a hablarle... Pero cuando iba a dirigirle la palabra cayó desmayado por el agotamiento, despertó horas después, bajo una manta de musgo, a su lado la elfa le miraba de forma extraña:-Espero que estéis mejor -le dijo. -Si... gracias -contestó de forma rápida Edwynel y volvió a caer dormido sumiéndose en una pesadilla... su madre le llamaba mientras él despedazaba a una joven... la Reina gritaba y él sólo seguía hiriéndola, movido por el odio que tenía en su interior, por el mal que le invadía... cuando miró a la joven que estaba asesinando... se dio cuenta que era su elfa... Edwynel despertó... asustado, temeroso... ¿Qué había sido eso?... tenía el miedo en la mirada y temiendo que fuera verdad buscó a la elfa con los ojos, a su lado había un lago... y allí la vio... se estaba bañando bajo la luna de medianoche y el brillo del astro lunar hacía todavía más radiante su belleza... Abribrió los ojos horrorizado, ¡no podía permitir que dañasen a su doncella! gritó y gritó, corrió hacia ella, pero ningún sonido manaba de su garganta y sus piernas avanzaban lentas por el agua, cuando finalmente llegó hasta ella sus perseguidores se adentraban en las aguas... ¿Qué podía hacer?... desesperado zarandeó a la muchacha, una sensación tibia le corrió al contacto con aquella piel de plata... la elfa se giró y alzó la mirada a los cazadores, ¡cuál sino fue la sorpresa del príncipe cuando se limitó a mirarle a él con compasión!... Sucia compasión, ¿Cómo podía soportarlo?... fue entonces cuando ella le habló con voz firme y gélida: -Acompáñame -dijo, y avanzó hacia ellos sin esperar siquiera que él la siguiera..Pero él lo hizo, la siguió con un lastimoso trote totalmente confuso, al fin se mostró reluciente a luz de la luna y los perseguidores inclinaron la cabeza, como obedeciendo a un amo... ¿Acaso lo era ella?... Edwynel comenzó a marearse y a sentir náuseas, a una orden del grácil brazo de ella, los hombres lo apresaron, y lo hincaron de rodillas frente a la dama como si fuese un traidor, la confusión lo había paralizado y sólo podía mirar a la elfa, perplejo. Los hombres a las órdenes de la elfa, llevaron al muchacho a su guarida y allí lo mantuvieron preso, fueron algunas horas... después, cuando la elfa fue a verle a su celda y mantuvieron una conversación, sobre la que la elfa se interesaba por la identidad del muchacho, éste le contó cómo había sido su vida de pequeño, y por qué ahora estaba viajando, pero la elfa lo miró mal en el momento que Edwynel dijo que tenía algo de maldad dentro y después de tantas preguntas el muchacho confesó que a pesar de tanta maldad que cabía en su interior, había una luz que brillaba, esa luz era la de un corazón que palpitaba por aquella elfa...La elfa le dedicó algunas sonrisas, y finalmente le dejó en libertad diciéndole que sólo mandó apresarle porque tenía muchas ganas de conocerle, ya que ella, al verle, sintió también algo parecido, entonces el muchacho decidió regresar de nuevo a su hogar, al reino, pero no quería dejar de ver a la elfa... ella le dijo que si tenía que ir que fuera, que ella le acompañaría, porque a pesar de esa maldad, ella podría conseguir que su oscuridad se tornara luz, entonces emprendieron los dos juntos un viaje, ahora al hogar del muchacho como destino. Al llegar vieron que había unas revueltas, alguien quería hacerse con el trono, alguien ajeno al reino, entonces se adentraron, pero no pasaron desapercibidos entre la muchedumbre que allí se apelotonaba, enseguida reconocieron al muchacho, y no lo miraban bien precisamente, pero todo el mundo quedó impresionado al ver que una luz le acompañaba. Entonces fue cuando se mostró un caballero de negra armadura con un gran mandoble en la mano, exigiendo que se fuera del reino, que ese ya no era su hogar... pero el muchacho no quería, porque, aunque supiera que mucho no lo querían allí, sentía que debía proteger su hogar, y con él a su gente. Un nuevo sentimiento brotó en su interior, no se reconocía a si mismo, pero empezó a sentir el amor hacia los suyos, quizá fuera la influencia de la elfa, el muchacho pudo ver en los ojos del caballero de la armadura negra una maldad superior a la que él había estado sometido...
Entonces el muchacho le dijo al caballero que no con maldad se puede reinar, sino con amor al pueblo y a los suyos, el caballero comenzó a reír y nadie de allí reconocía a Edwynel, pero podía verse que el amor le hizo cambiar de parecer en poco tiempo. Fue entonces cuando el caballero intentó echarlo por la fuerza pero el muchacho opuso resistencia y enseguida el caballero se vio obligado a usar su mandoble, pero Edwynel intentó esquivarlo y todo el pueblo, decidido, se echó encima de este caballero oscuro haciendo que se escapara con el rabo entre las piernas. Ahora bien, el muchacho volvió a ver a su madre y su primera reacción fue abrazarla y pedirle perdón por el mal que había hecho... de allí a unos meses se produjo la boda real, el príncipe Edwynel se casaría con la elfa, a la celebración asistió todo el reino, hubo gran banquete y ese día fue el mas feliz de la vida de la pareja y el muchacho se convirtió en Rey y la elfa en Reina...Reinando sobre un pueblo y dándole todo el amor que les era posible dar y vivieron felices hasta el fin de sus días...
FIN!!!
esta re buena la pag le faltan dibujos